Antiguo Código de Canto

Posted by admin | Posted in Historicos | Posted on 19-03-2010

0

Texto recopilado de la web http://www.silvestrista.com/codigoantiguocanto.htm

Traducido por Sofia y Francis

Antiguo Código de Canto

Escrito. Granada 28 de noviembre de 1830
J. Ortiz Canónigo
Natural de Priego


Tratado y breve explicación del canto del jilguero o colorin
Así como en todos los pueblos se observan usos y costumbres diferentes, del mismo modo se notan opiniones y dictámenes diferentes, en punto al merito o desmerito en el canto de los pájaros entre sus aficionados. Sin ser mi animo impugnar esos varios pareceres, me propongo solo hacer una ligera reseña de las partes que constituyen o componen el canto del jilguero, llamado también colorin a causa de los distintos y bien matizados colores de la pluma con que le adorno la naturaleza, y que no es debidamente apreciado por lo que abundan en nuestro país.


Entrando pues en el objeto de este escrito, digo que el canto del jilguero se reduce a los puntos siguientes; 1º. Quejidos o halagos; piteo y señal; 2º. Música o trama corrida de su canto; y 3º. llamadas o sonadas:
En orden al primer punto o sea a los quejidos, muy poco debo pararme en su examen, mediante a la conformidad de opiniones, pues todos están de acuerdo en que los quejidos son tantos mejores cuando sean más largos o tendidos, claros y descubra timbre o metal; mas entre los quejidos se distinguen las llamadas dobles o pegadillos, porqué se componen de dos en todo iguales y son en cierto modo preferible a los sencillos, puesto que al reclamo que recibe con ellos, no se resiste a la caza, respecto al piteo todos son buenos si son propios o puros de colorin, señal es el piteo alto y esforzado que da el pájaro cuando oye o siente venir y aproximarse otros de su especie.


2º punto:


Música corrida del canto; es muy natural en todos los pájaros, y para el aficionado debe ser poco importante en la graduación de su merito, pues si bien es verdad que todos procuramos sea lo mas limpia posible de garras o risetas, también es cierto que no hay ni uno solo, cuya música no envuelva alguna leve riseta; y si existiese (excesito) de tal falta seria un fenómeno, puesto que salía y se apartaba del canto [del idioma , digámoslo así, impreso por la naturaleza ] Siendo esto innegable le ríen los aficionados de mejor quito de los apologistas de la música, que algunos llaman obra, esto es de aquellos que solo por ella certifican él merito de los pájaros cuando por el contrario, tanto mejores y más apreciables son, cuanto menos obra o música tengan. En efecto pregunto y ¿Qué gusto presta al oído ni que utilidad daría en el campo un pájaro que no hiciera otra cosa sino musiquear, aunque su obra fuese toda clara y limpia de garra o risetras? Seguramente responderíamos todos que ninguno. Pues bien, si la obra o música no es de gusto ni utilidad ¿Porqué ese empeño en enaltecerlas y la pretensión de sobreponerla a las llamadas arregladas y de rumbo? Y no se abroguen por ultimo la defensa de la música diciendo que es la que es buena deben necesariamente contenerse y expresarse las llamadas pues evidenta que en esto mismo se da a ellas las preferencias que les corresponde con justicia.
Y a la verdad el merito esencial del canto del colorin o jilguero consiste en las llamadas que paso a explicar para concluir lo que me he propuesto, pues es, el 3º. Y ultimo punto; el de las llamadas o sonadas.
Grandes disputas se han originado y agitado entre los aficionados sobre nuevas accidentalidades : Unos quieren se prefiera la llamada de bli-bli-bli-chio otros la de li-li-li-chio ; algunos prefieren la de coin-coin-coin-chio y no faltan los que están por la de alameda y cascabel. Dependiendo esto del gusto particular de cada individuo, menos tendrá de calificar ni desaprobar ninguna de las arriba expresada ; pero nunca serán buenas ni aceptables sino están bien coordinadas, bien medidas y carecen de claridad y buen timbre.
Las llamadas se dividen en dos clases a saber: Cortas y largas. Las primeras constan comúnmente con el nombre de salida y final o remate.
La salida es pues la que diferencia las llamadas; si el pájaro articulase bli-bli-chio se denominara la llamada así y si articulase coin-coin-chio se denominara de coin-coin-chio y lo mismo se entenderá de las demás, siendo de advertir que será mejor aquella llamada cuya salida tenga mas puntos o repeticiones de notas.
Para el debido conocimiento en esta parte se establece la regla siguiente: la llamada no será perfecta ni arreglada, si en la salida no se repite tres veces la articulación que la constituya, por ejemplo, la de blichio ; no será arreglada si el pájaro no la empieza así blibli-blibli-blibli-chio y lo mismo las otras.
Entre las llamadas cortas, se cuenta también la que se denomina de alameda distinguiéndose de ellas solo en el final o remate, que unas concluyen con el chio y la de alameda termina en un punto alto agudo y ametalado bastante grato al oído. Hay además otras llamadas extravagantes y estrafalarias cuya explicación por ser con razón despreciadas por los aficionados, no hago mención de ellas.


Resta únicamente hablar de la llamada larga reina de todas la cual(si esta debidamente coordinada) admira y arrebata la atención de cuantos la oyen, bien sean antiguos, bien modernos en la afición. No faltan seguro sujetos excepcionales que pretendan deprimirla, queriéndola posponer a la jerga y algarabía, de que abundan hasta los pájaros mas toscos de los montes , si quiera y perciba en su baturrillo, llamadas cortas de todo genero, mejor o peor arregladas.
Pero ¿hay aficionado alguno q haya oído, ni en campo, ni en población (hasta que no vieron de Priego, pueblo modelo en el buen gusto de las aficiones) pájaro con gran llamada larga?


Me parece oír contestar a alguno que tanto los pájaros de campo, como los de jaula siempre han cantado rechio el cual por consiguiente lejos de ser cosa nueva y extraordinaria, es por el contrario bastante común.
Esta podrá ser respuesta para el poco inteligente, mas no lo es para el que sepa discernir el canto y dar a cada cosa su verdadero valor. Cierto es que casi todos los colorines articulan con frecuencia el rechio; pero yo les explicare a mi vez ¿han oído echarla desde luego en llamada de flor o en cara, esto es, puramente eliminada de toda mezcla de su demás música? En este apuro sin escape no podrían ya responderme; pues seguramente ni en el campo ni en el poblado abran jamás oído pájaro alguno con la llamada larga en cara hasta que no vinieron de Priego desvanecidos los reparos y objeciones de los adversarios de la nunca bien elogiada y ponderada llamada larga, ocupémonos ya de su análisis y examen.
La llamada larga consta de tres partes; 1º Salida 2º revuelta o carretilla y 3º final o remate.


Tocante a la salida es igual a la llamada corta, y debe observarse por tanto la regla en ella establecida que doy aquí por reproducida en gracia de la brevedad. Lo que la diferencia esencialmente de la llamada corta es la 2ª parte o sea la revuelta o carretilla; y por tanto merece nos detengamos un poco mas en explicar sus requisitos y condiciones. Se necesita para q sea arreglada y admirable 1º que este en el mismo tono que la salida, porqué si es mas alta o mas baja, pierde el merito por desentonada. 2º que no sea breve en su tiempo y duración advirtiéndose que debe invertir en ella la 4ª parte del espacio por lo menos que el pájaro gasta en la salida: así por ejemplo blibli-blibli-blibli-pe-é-chio. Y que la llamada será mejor y mas elegante mientras la revuelta sea mas prolongada.


3º que sea bien trinada o redoblada, pues si fuese floja o pausada, dejaría de ser airosa y agradable ; y 4º , en fin que sea limpia, ametalada, clara y no serdeosa , para q no parezca canto de cigarra . Queda ya solo por hablar de la 3ª parte de la llamada larga, que así como en la corta, es el final o remate, esto es, el chio siendo el punto que cierra o concluye las llamadas lejos de ser cosa insignificante en ella, tiene no poca importancia.
Para que el chio sea bueno, requiere ser corto y lleno; pues si fuese largo, desmayado y con cierto dejillo o eco, nos haría dudar, si la llamada es de chio o otra diversa.


Creo haber cumplido mi propósito que no ha sido otro que el de emitir francamente mis opiniones, no con la deliberación de atacar a los contrarios, sino con el designio de fomentar y promover la sencilla y graciosa afición que ha sido objeto de este escrito. Granada 28 de noviembre de 1830
J. Ortiz Canónigo


Natural de Priego
Leído este discurso en la tertulia de aficionados de Granada que por realzar sus pájaros se empeñaban en deprimir la llamada larga, conocida entre ellos como música de Priego, se logra convencer a casi todos los aficionados y tapar la boca a alguno que otro disidente, noble fin que se propuso su autos al redactarlo

Escribe un comentario