Conocimiento de las 10 aves menores de jaula.

Posted by admin | Posted in Historicos | Posted on 19-03-2010

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JUAN BAUTISTA XAMARRO Extracto del libro: “CONOCIMIENTO DE LAS DIEZ AVES MENORES DE JAULA, SU CANTO, ENFERMEDAD, CURA Y CRÍA”

DE LA PROPIEDAD, NATURALEZA Y CANTO DEL PARDILLO

El pájaro llamado pardillo, según opinión de algunos o casi todos, tiene el segundo lugar; y la razón que para esto dan es que el ruiseñor y su canto tiene más que los demás pájaros; que si el ruiseñor es pardo, éste lo es y por eso le llaman pardillo, aunque en Andalucía le llaman camachuelo. Y en lo que toca a su canto, toma tanto del ruiseñor y de tal manera, que si en él fuese tan furioso y le alzase tan alto como el ruiseñor, muchos hay que le querrían más que al ruiseñor por la facilidad de su cría y ordinario sustento, y porque el canto déstos dura todo el año y el del ruiseñor tres meses o poco más. Para el conocimiento de los cuales si son machos, se han de mirar y considerar las señales siguientes: lo primero, ha de tener la cabeza grande, a manera de lagarto, y los ojos grandes, el pico corto y negro, acollarado, y el pecho albar con unas rayas cortas y negras; los encuentros de las alas muy tostados y los blancos muy grandes y muy blancos, y los cuchillos anchos y cortos y de espalda anchos; las zancas largas y las garras negras y grandes.

Su ordinario mantenimiento es cañamones quebrados cuando son nuevos, porque tienen el pico tierno, y cuando son viejos se los dan enteros y sin quebrantarlos, porque rompiéndolos ellos los comen más limpios y viven más sanos; el agua muy limpia y fresca. Regálanlos a sus tiempos con simiente nabina y simientes mastuerzo y rábanos; y esto en invierno, porque de verano se les da hojas de rábanos, celidonia, corregüela y escobilla.

Y cuando estos pájaros enferman se les da a comer la corregüela y en el bebedero se les echa azúcar piedra; y si van más en la enfermedad, que les dure de dos días en adelante, un poco de acibar solo, y esto mientras beben, y luego quitarles el acibar y agua del bebedero y lavarle muy bien, y después echarles agua limpia y en ella un poco de azucar blanco y ponelles un higo negro para que piquen. Y si acaso no quisieren comer, soplallos muy de ordinario y quebrantarles los cañamones y polvoreallos con un poco de sal blanca molida.

Y si caso es que estuviesen algo amodorrados, se les echa en el bebedero un poco de azafrán. Y si estuviere muy malo se ha de sacar de la jaula y encima de la cola, a do dicen la rabadilla, cortarle la hiera con unas tijeras; y cortada y sacada la materia de la rabadilla, se les ha de quemar con un poco de aceite muy caliente con una pluma; y sacalle los cuchillos primeros de las alas, dos o tres de cada una.

Y si alguno viniere a enfermar de ceguera, se le han de ruciar los ojos con un poco de vino blanco; y en la jaula ponelle un palillo de higuera adonde se estregue, y en el bebedero zumo de acelgas en lugar de agua.

Si acaso estos pájaros no mudaren con furia sino que estén floxos en ella, se les ha de dar agua cocida con regaliza y mercuriales; y en ella echar un poco de azúcar baxo de retama y ponerlo en el bebedero todo el tiempo de la muda. Y esto, no mudando el pájaro con la furia que ha de mudar, porque si mudare como ha de mudar no tiene necesidad de ello, que esta agua les limpia el cuerpo y los dispone para bien mudar y los hace salir más presto de la muda.

Han de estar al sol si es invierno todo el día, y de verano dos o tres horas. En todo tiempo quieren tener la jaula y cañuela muy limpia y sacucida, por causa de unos piojillos menudos que se les crían.

De estos pájaros hay dos suertes de crías; unos de nido y otros de vuelo. Déstos,los de nido son los mejores para arrimar a los maestros viejos. Y a éstos se les da para comida piñones y almendras molidas, hecha una masilla; se les ha de dar con un cañón, y para beber agua con una pluma. Y si cogen con ellos el padre o la madre, ellos los ceban metidos en el jaulón, cubriéndole, salvo por una parte. Y los cañamones que se les han de dar de ser quebrados y muy proveido el comedero y bebedero, porque ceban a los hijos muchas veces al día.

Si criados estos nuevos acaso enferman, se les ha de curar con remedios y regalos arriba dienos. Despues que están con pelo y igualada la cola, se pasan cada uno a su jaula y se les da cebo de nabina y canamones muy quebrados, porque tienen el pico muy tierno.

Los de vuelo se han de encerrar por el mes de Mayo para arrimar a los viejos; y los que se cogieron por San Miguel no sirven de nada por los pechos colorades y el canto de sus padres, y no son de ningún valor.

Cuando están en celos por el mes de Marzo y estuvieren tristes, se les ha de dar un poco de agua de lacrimonia con un poco de azucar piedra y beban de aquella agua; y si no pudieren frezar, tomar del ilistro que tiene la hoja como de oliva y un poco de mastuerzo y azúcar baxo de retama, todo machacado y colado se le dé a beber.

Estos de nido se enjaulan y cogen por el mes de Mayo y mudan dos veces; la primera, luego que muden el pelo malo en el campo; y la segunda, al fin de julio. Y salen se muda por el mes de Agosto, unos menos y otros más, según la naturaleza de cada uno; aunque es poco más el tiempo en unos que en otros.

Suelen estar los pardillos, cuando están en su celo, cluecos y cantan poco y de levadas, porque el celo no les da lugar a más. Y cuando tienen hijos cantan ya su música concertada; y cuando ellos cantan mejor es quince días antes que entren en muda, que es por el mes de Agosto, y entonces cantan mejor y más concertado.

Cuando están en sus celos, se les ha de dar a beber el zumo de la pimpinela y mezclado con azucar piedra, y con esto se refrescarán de suerte que no les haga mal el celo; tiénenlo siempre de verano y de invierno. Si estuvieren enfermos y no pudieren frezar, tomar el zumo de ortiga con higos negros buenos, machacado todo y colado y después polvoreado con polvos de triaca de esmeralda, y echarlo en el bebedero, también se les da simiente de escarola y de espliego, y con estos remedios volverán en sí; y esto se ha de hacer cuando están amodorridos.

Estos pájaros, el más canto que tienen le toman del ruiseñor, y el mejor es como de aquí a baxo se dirá. Lo primero, ha de tatear muy bien, que no toque en verderón, y ha de tener muy buenos píos, que son de cuatro maneras. La primera, hace pío redondo, y éste es el mejor; la segunda hace chío; la tercera, pío o; y la cuarta chío o.

También tienen otros cantos que se dicen tapíos, y cantando el pardillo entra jajeando o breteando, y luego canta una carretilla y un ti,ti y acabar con pío. Y luego, cantan martilletes, que son de tres maneras: la primera, tan, tan, chío; es ésta es la mejor por ser más larga y dar más golpes. Y la segunda, tará, tarán, chío. La tercera, tarán qui, tarán, chi.

Después destos martilletes cantan campanillas de tres maneras; y déstas la más larga es la mejor, porque dan más golpes y es más clara. La primera, tin, tin, tin. La segunda, más clara y más larga, como tirín, tirín, chío. La tercera es a manera de una cascabel quebrado y ronco. Luego cantan dos diferencias de tí, tí. La primera, tí, tí, tí, grueso; y ésta es la mejor, porque es fino y las demás tocan en campesino. Y la segunda más delgada.

También cantan dos maneras de regañar, ansí como un regañar a manera de silvos no tan subidos; y ésta cuanto más larga es mejor, porque el canto de los pájaros universalmente cuanto más largo es mejor.

Tiene tres maneras de quin, quin, quin, grueso con tira, tira, chío o. Y la segunda, quí,quí, chío; y la tercera, hace más delgada, como qui, qui, quío. Cantan también dos manera de huy: el primero hace hui, hui, grueso; y éste es el mejor. Y la otra hui, hui, delgado. Cantan también cuatro maneras de cernicalillo; la primera es; lí, lí, largo y delgado; y éste es el mejor, porque es más grueso y más claro. La segunda, es más gruesa, como a, a, a y más corta; la tercera es hó, hó, yo. La cuarta es y, y, y, hío. Cantan también dos maneras de pión, pión. La primera es pien, pian; la segunda es pion, pion, pion, y ésta es la mejor, porque es más gruesa.

Cantan también dos maneras de quitá. La primera, es quitá, quitá, quitá, chío; y la otra es quidá, quidá, pió; y ésta es la mejor por ser más larga y más clara. Cantan también dos maneras de chiui, chiui: la primera, es chiui, chiui; y éste es el mejor por ser más largo y más grueso.

Y para ser fino el pájaro pardillo ha de comenzar su música desde chiuí, chiuí con una carretilla gruesa y acabada en tí, tí, grueso. La segunda, es chiuín, chiuín. Cantan también dos maneras de tira, tira; la primera, es tira, tira, yo; y ésta es la mejor. Y la segunda vira, vira. Y la tercera, tirara, tachón viranillo. Cantan también dos maneras de tatear; la primera es ta, ta, quío; y ésta es la mejor por ser más larga; y la segunda es ta, ta, hio.

Cantan también tres maneras de ruiseñor: la primera es cho, cho, hío, grueso; la segunda es cha, cha, hio; y la tercera es chuín, chuín, y ésta es la mejor por ser más larga y más clara.

Cantan también tres maneras de gorgoritas: la primera es gruesa y ésta es la mejor; la segunda es más delgada y la hace en la garganta y todas tres acaban en chío, y la tercera es muy más delgada.

Cantan también dos maneras de silvos a modo de culebra, así como viz, viz, y déstos el más largo es el mejor; la otra es vis, vis más suave.

Cantan dos diferencias de tollí: la primera es tollí, tollí, grueso y golpeado, y éste es el mejor; la segunda es tollí, tollí.

Cantan también dos maneras de taranchí: la primera hace taranchí, y ésta es la mejor; la segunda es taraquí.

Cantan también dos diferencias de clan, cla: la primera hace clan, cla, quió, y ésta es la mejor; la segunda hace cla, cla, quío.

Cantan también dos maneras de ta, ta, quío: la primera es ta,ta quío, y ésta es la mejor. La segunda es tra, tra, quío.

Cantan también dos maneras de tau, tau: la primera es tau, tau, y ésta es la mejor; la segunda es tal tal, tal, quío.

Cantan también dos maneras de car, car, quío: la primera es car, car, quío, y ésta es la mejor porque es más grueso; y la segunda es tal, ta, quío.

Cantan también dos maneras de bretear: la primera hace tir, tir, tir; y éste bretear si es en la garganta es el mejor por ser más largo; y -como está dicho- si es en la garganta y delgado es fino y bueno. La segunda es tir, tir, tir, en vuelta; es más corto y campesino y esto no es bueno.

De manera que la obra del pardillo para ser buena, ha de ser sacada de todas las diferencias arriba dichas para que se entienda el pardillo ser fino y bueno. De todas las diferencias de arriba saca su música concertada desta manera:

La primera: chiuí, chiuí con martilletes, y después quió, y luego una carretilla gruesa y luego un chuín, chuín con una voz gorgorita gruesa; y luego quim. quim, quío o y viz, viz, tap, tap, tapchín, con cho, chá. ió; y con un cernicalillo que hace hí, hí, hío y unas campanillas claras, y tollí tollí, chío y tará tará quío y con una vuelta cernicalada. De manera, que su música perfeta con vueltas y las demás perfecciones, para que su canto sea sin ningún defeto ha de ser desta manera. Xa, xa, chíui, chíui, tan, tan, tan, tan, quío, chí, chí, tim, tim, chim, cho, cho, cho, ío, hí, hí, hío, tollí, achí, viz, viz, chi, quim, y quim, quidá, quidá, quío, tirá, tirá, tirá, virá, virá, virá, torí, torí; he, he, he, hi, hi, hi, clam, clam, quío, tan, tan, quió, pió, pió, chío. o tara-quío, tarafío, tirá, ra, tachón, viranillo. Y si hace este canto de tachón es bueno una vez y si dos es malo; y si lo canta muchas veces es bueno, porque esta música quiere que estos golpes sean o muy pocos o muchos, y en pasando de uno no es bueno y si hace muchos es fino.

Esta música es propia del pardillo, y cuanto más la canta y con más vuelatas y revueltas, tanta más perfección tiene la música; y aunque parezca largo y molesto el canto del pardillo; es casi todo del ruiseñor y lo mejor dél. Y porque este pájaro y el jirguero son más naturales de nuestra España que los otros, así es justo que en su conocimiento, comida y remedios para cuando estén enfermos y su música, nos detengamos más que en los otros de quién no tenemos tanta noticia; aunque en los unos y en los otros se ha puesto el cuidado y diligencia que se ha podido para que los curiosos entiendan cuál es bueno y cuál no tal pájaro.

Hase de advertir que éstos pájaros en tanto que mudan, si tuvieren el pico negro, cantarán toda la muda, y si le tuvieran blanco, no, porque son más floxos. Suélenlos poner para que canten todo el invierno, un mes antes que entren en muda y todo el tiempo de la muda, dentro de una arca o alacenna y cebarlos a la candela; y después que hayan mudado y igualado toda la pluma, sacarlos de allí y ponerlos a la luz del día. Sirve esto de dos cosas: la primera, que mudan con más calor y derriban mejor la pluma los pájaros que son más furiosos, estando a oscuras; y la segunda, que después de mudados salen mejor y con más furia en el canto. Tienen estos pájaros tres celos al año: el primero por Navidad; el segundo por el mes de Marzo, y el tercero por el mes de Mayo, y éste es el mejor, porque les dura hasta que entran en muda por el mes de Agosto.

Cuando estos pájaros están en celo por el mes de Marzo, se han de tenerlos solos de manera que no se puedan ver unos a otros, sino que se puedan oir, por razón que cantan mejor y más concertado.

El pájaro pardillo tiene cuatro suertes de plumas: la primera es de color pardillo tostado, como castaña: la segunda es más clara, a manera de dorada; la tercera es albar; la cuarta es cañamonada. La mejor de todas éstas es la tostada por ser de mejor natural, y el canto del pájaro que la tiene es mejor y más concertado; la segunda tras ésta, es la dorada, porque los pájaros desta pluma son mansos en sí y la música es concertada; la tercera es la albar, porque los desta pluma son más furiosos y de más voz. Y el cañamonado es de las cuatro calañas o plumas arriba dichas, la peor, aunque suelen ser más furiosos que todos los demás. A este pájaro llaman en Italia capefusco.

DEL JIRGERO

DE LA PROPIEDAD Y NATURALEZA DEL JIRGUERO

Segun la opinión de los que son aficionados a estos pájaros para recreación del ánimo, el pájaro jirguero, del cual en este capítulo se trata, tiene el tercero lugar. Y porque -como está dicho arriba- los machos son los que se enjaulan, así hemos menester tener conocimiento dellos. Y para saber cuál es el macho se han de mirar y considerar las señales siguientes: lo primero es que los encuentros de las alas han de ser muy negros y los amarillos muy finos, y en la cola han de tener seis blancos grandes y muy blancos: la cabeza grande y el ojo también grande; el pico grande y largo y mucha parte del pico hacia la punta negro mucha parte dél; barbas negras, la zanca y garra grande, ancho de espalda y los cuchillos cortos y anchos, bien sacados y cenceños.

Su ordinaria comida déstos es cañamones, y cuando son nuevos se les dan quebrados y cuando viejos enteros, y de verano lechugas y de invierno se les dan piñones picados para que tomen furia, y un higo negro para que piquen.

Déstos, unos hay de nido y otros de vuelo; los de nido se cogen por el mes de Mayo y se ceban con piñones y almendras picadas con un cañón; y si acaso cogen al padre o la madre, con ellos los meten en un jaulón y los ceban muchas veces. Y hánseles de dar quebrados los cañamones y tenerles siempre muy proveído el comedero y bebedero.

Estos son mejores que los de vuelo para arrimar a los maestros viejos. Y éstps mudan luego que echan el pelo malo y salen de muda por fin de Agosto, porque entran en ella a principios de Julio, pocos días más o menos unos que otros.

Otros hay que son de vuelo, y éstos no son tan buenos como los de nido parra arrimar; y suele acaecer que si los de nido no salen con buen órgano y claro, no son tan buenos como los de vuelo si toman la música de los viejos maestros; y ansí los unos como los otros entran en muda y salen della a un mesmo tiempo.

Si acaso enferman, se les echa en el comedero un poco de tierra negra de tapia, envuelta entre los cañamones con un poco de sal blanca molida; y si pasa adelante la enfermedad se le echa en el bebedoro un poco de acíbar y esto en tanto que beben y no más. Y luego, lavarles el bebedero y echarle en él un poco de azúcar blanca, y ponerles un palillo de higuera para que estreguen los ojos, si enfermaren o cegaren; y limpialles la cañuela y jaula porque crían de verano muchos poijos; de suerte que comedero, bebedero, cañuela y jaula siempre estén muy limpios.

Y déstos, los de tierra llana, riberas, alamedas y viñas son los mejores, que no los campesinos que crían en sierras. Y si estuvieren tristes, se les han de dar berros machacados y hojas de rábanos sacado el zumo y con azúcar piedra puesto al sereno, y dárselo a beber.

También se les pone a estos pájaros escobilla de invierno en las jaulas. Y cuando ellos hacen su freza verde es señal que están enfermos; y para su remedio se ha de tomar un poco de yerbabuena y raiz de perejil y hojas de rábanos y machacarlo y sacar el zumo dello, y echar en él un poco de azúcar piedra molida y echarlo en el bebedero para que beba; y con este remedio vuelven en sí.

Y si estos pájaros no mudaren con furia, sino que están floxos en la muda, se les ha de dar agua de regaliza cocida y mercuriales; y en ella echar un poco de azúcar baxo de retama, y ponerlo en el bebedero todo el tiempo de la muda. Y esto ha de ser no mudando el pájaro con la furia que ha de mudar, porque si mudare como ha de mudar, no tiene necesidad dello, que esta agua les limpia el cuerpo y los dispone en todo para bien mudar y los hace salir más presto de la muda.

Su música destos jirgueros es en la manera siguinte: lo primero, han de tener buen chispear y una vuelta que es : chivalí, valí, valió, cha, cha, cha, chau, chau, chau, con ruchá, chicolió. Tienen tambien quexas de tres maneras: la primera hacen: chafarín, chafarín, y ésta es la mejor; y la segunda hacen: chicoió, o chicolió chicocolió.

Tienen también otra diferencia que es a manera de aldabadas; tupili, tupili, chicolió. Tienen otra manera de música: tipilí, tipilía, vilió. Hacen también otra vuelta: chin-chibilí, chiuicha. Tienen también otra vuelta de esta manera: tupilí, tupilí, tupilí, tupilí, colió. Y para que no tengan ningún defeto en la música no han de tener carra, ni ru, ru, ni remorderse. Hase de advertir que de toda esta música confusamente dicha, hacen la música concertada en esta forma: Chim, belín, ruchá, cha, cha, ruchí, chibalí, chibalí, chibalá, chibalá, balá, ruchá, chau, chau, ruchá, chim, chibilí, chibicha, chicoi, tipli, blio, chafarrá, con tibilió. Esta música bien concertada y acabada y que dure, han de tener los jirgueros para que sean buenos y perfetos.

Hanse de sacar en tiempo de invierno al sol, porque puestos a él se espulgan de los piojos que crían y que les quedan del verano. La cañuela, jaula y bebedero han de tener muy limpio, y en tiempo de verano se les ha de echar agua fresca y limpia dos o tres veces al día, porque se lavan muy de ordinario; y no teniendo agua se encogen y abichan con el sol, que es causa de que enfermen luego y se mueran.

También se advierte, que si están tristes se les echa en el bebedero un poco de agua envinada con vino blanco bueno, para que se alegren.

Su celo déstos es desde Abril a Mayo y dúrales hasta que entran en muda. También se encierran los jirgueros por el mes de Mayo para arrimar a los maestros viejos; y llegando San Miguel no son tan buenos para arrimar, porque están ya todos pintados y tienen la color más baya y la pluma más blanquecina; y al tiempo de los celos no se han de ver los unos a los otros, porque cantan mejor y viven más sanos. Y si estuvieren tan tristes que no canten, se tomará perejil y treana corregüela y sacar el zumo de todo y dárselo en lugar de agua con azúcar blanco, porque será de grande efeto para refrescarlos y volverlos en sí. Del estar enfermos es la causa principal el calor que tienen cuando están en sus celos, y si no cantan es del gran celo que tienen y no de otra causa ninguna.

El jirguero tiene cuatro calañas: la primera es tostada; la segunda es albar; la tercera cañamonada; la cuarta negrestina. La mejor destad cuatro es la albar, porque son pájaros más furiosos y la música la cantan con más furia y más concertada. La segunda después de la albar, es la tostada por la mesma razón que diximos en la albar. La tercera y cuarta, que son cañamonada y negrestina, no son tan buenas como las de arriba dichas, porque los pájaros jirgueros destas dos calañas son más floxos y no tan furiosos como el de los albares y tostados. Al pájaro jirguero de quien en este capítulo habemos tratado, le llaman en Italia cardillo.

DE LA NATURALEZA Y PROPIEDAD DEL CANARIO
El pájaro  canario, por ser peregrino desta tierra y traellos de la Canaria,  donde ellos se crían y toman el nombre que tienen de canarios, y porque cuando vienen a España ya han mudado, no habrá que detenernos en lo que toca a que si son mejores de vuelo o de nido, supuesto que es regla general que todo pájaro para enjaular es mejor de nido que de vuelo, por las razones arriba dichas. Y, así, diremos lo que toca al conocimiento de si son machos o hembras; y para esto se han de mirar las señales siguientes: El macho ha de tener la cabeza grande y ojo grande y redondo, el pico ancho y corto, los cuchillos de 1as alas anchos y cortos y los encuentros dellas muy verdes; y todo él verde y ancho de espalda, largo de zancas y de buera garra. Y para conocer si son viejos o nuevos se ha de mi­rar que los encuentros de las alas y pluma de todo el cuerpo tiran un poco más a amarillos que los otros que son nuevos.
La comida destos pájaros es mijo y alpiste y cañamo­nes; y puestos estos canarios en España mudan al mesmo tiempo que los de por acá.
Si tuvieren alguna enfermedad,  se les ha de echar en el comedero un poco de azúcar piedra molida con los caña­mones, y en el bebedero un poco de triaca de esmeralda en tanto que bebe, y no más; y, yendo mejorando se la ha de lavar el bebedero y echarle agua limpia con azucar blanco.
La más música déstos es del ruiseñor ymucha del pardillo y si no tuviera dos faltas, la primera chirrear y la segunda que hace chau, chau, y tuviera las quexas tan gruesas como el pardillo, fueran tan buenas como el pardillo. Tienen estos pájaros en la música muy suaves vuelas, ansi dentro como fuera de la música; y que de la misma manera tienen un chau, chau, muy gracioso con su chuin, chuin y qui qui y vis, vis, vis; y, en suma, contra hace en mucha parte de su música al pájaro pardillo y en todo lo demás al ruiseñor. Y para que sean perfetamente buenos han de ser muy continuos y muy largos en el canto y no en una vuelta, sino en muchas juntas y muy largas. Si este pájaro alzara tanto la vos como el ruireñor fuera más estimado que él, porque éste canta todo el año y los ruiseñores poco más de tres meses al año.
Hanse de poner al sol estos pájaros en el Invierno. Y en el verano poco. Y en el entretanto que mudan, me han de rociar con vino y ponerlos al sol y guardarlos de lo aires; y si son furiosos en la muda, tenerlos en lugares obscuros y sin luz, porque mudarán más presto y con mas  facilidad.
Estos canarios tienen dos maneras de plumas: la primiera es verde oscura, y los deste color son más sosegados y el canto más largo y claro. La segunda es verde clara y no es tan buena como la otra, porque no tiene tantas partes como la otra. En Italia llaman a estos pajaros canarii.

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